Después de un par de años sin publicar en absoluto y de un trasegar que indudablemente cambiaría mi estilo de vida, me he tomado el tiempo para abofetear la indiferencia y plasmar nuevamente, en aquellos típicos versos carentes de normas linguísticas, el ínfimo cúmulo de arte que brota incesantemente de nuestra mente y nuestro corazón. Así continúa el camino de este viajero errante que habita en el interior de cada uno de nosotros y, que paso a paso, dibuja un sendero de ilusiones pintorescas sobre un papel de lija llamado realidad.
eehh por fiiiiiiinnnn no veo la hora de seguirte leyendo mi baaann
ResponderEliminar