Ok bien, ¿qué tal si ahora tratas de mirarme con los ojos cerrados?
¿Estás lista para ver el infinito? O tal vez... ¿preparada para ver... absolutamente nada? Todo depende de lo que buscando estés, mi queridísima amiga.
¿Acaso no te ha dado Dios el libre albedrío? Entonces ¿por qué sigues lanzando diatribas contra tu corazón y esclavizas tu proceder de lo que someramente te muestran los ojos?
!Que equivocada estás! si tu concepción del universo radica en la escasa percepción sensorial que posees. Sabes que existe el aire porque llenas de él tus pulmones, pero jamás comprenderás que existo si no llenas de mí tu corazón.
¿Cuántas flores más deben morir para que en un lujoso frasco puedas percibir de ellas su delicioso perfume? Nunca aprendiste la sabia lección de que "no todo lo que brilla es oro", permitiendo que unas cuantas perlas y diamantes te deslumbraran. Pero no te culpo, tal vez por eso jamás pudiste ver el brillo de mis ojos al mirarte. El punto es que aquel brillo de las joyas sí es facilmente reemplazable.
Sólo se que no interesa si crees o no en tu alma, total... ella cree en tí. Simplemente está esperando que puedas ver con sus ojos y hallarte frente a frente conmigo en aquel infinito donde realmente existo, donde las flores... viven.
Ban